Enzo Noir es hoy uno de los baluartes del equipo de Hubert Piozzi. No hay duda de que es el mejor de los refuerzos que llegaron en el inicio de la presente temporada. Llegado de San Martín de Tucumán, su deber era ocupar el lugar que había dejado Juan Manuel Perillo. A pura fuerza de goles, el pelado se ganó un lugar en once titular y en el corazón del Pueblo Azabache. Eficacia, contundencia y por sobre todas las cosas, humildad para este jugador que comparte la dupla ofensiva junto con Germán Weiner.
Fuente y Foto: La Voz del Cuervo
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